La enseñanza del idioma inglés en secundaria
implica no solo el desarrollo de competencias lingüísticas, sino también la construcción
de un clima de aula seguro, respetuoso y motivador que favorezca la
comunicación. La empatía docente y la actitud cordial permiten comprender las
diferencias en ritmos de aprendizaje, reducir la ansiedad comunicativa propia
del aprendizaje de una lengua extranjera y promover la participación activa de
los estudiantes.
En el aula de inglés, donde la interacción oral, el
error y la exposición frente al grupo son frecuentes, el docente debe ejercer
escucha activa, retroalimentación respetuosa y mediación pedagógica, fomentando
la confianza para que los estudiantes se expresen sin temor. Estas habilidades
fortalecen la competencia comunicativa, la inclusión y la convivencia escolar,
elementos esenciales para el aprendizaje significativo del idioma.
Objetivos del módulo